Tacatá

April 13, 2010

Me preguntas y no contesto.
No creas que es por desidia, es sólo que tus preguntas.. no tienen objeto.

Martes 6 de abril, 132 días

April 6, 2010

El viento que golpea mi cara
Me habla, me llama
Serenamente me indica
que al final, todo acaba

El viento que se acerca
Me roza, me agarra
No consigue sin embargo
Despertarme de mi sueño
Que note el frío
Que sienta el duelo

En este estado tranquilo
Sin voluntad permanezco
Y cuando el viento cambie
Acaso yo emprenda el vuelo.

Así

December 10, 2009

Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho y ocho, dieciséis. La Niña, la Pinta y la Santa María. Todo es cómo es, así se lo aprendió y cuando la inercia cesó, comenzó a sentir. Empezó a tropezar, a reír y a llorar, a ser cobarde a veces, a transpirar con creces, a querer siempre más. Le dijeron que vale. Y aprendió a deshacer estructuras y a las aguas oscuras, lanzarse a nadar. No siempre fue bueno. Pero cuanto menos, le envidiaron e ignoraron por igual. Sobra decir que jamás se salpicó. Corrió más rápido que su hermana, amó menos que su primo pero sufrió por los dos. Le despertaron al alba. Le dijeron: ya no. Y con la dirección de quien no tiene norte, se alejó del porche y volvió a comenzar. Con el mismo brillo en la mirada, nunca vió más allá. Y su estancia fue plena. Pero la gangrena paró un día sus piernas y después, su cabeza. Tal vez a la inversa. Pareció que se iba pero al final se quedó, dejó su cuaderno y objetos sin valor. Nos legó sus recuerdos y un reloj que poco después, desapareció. Dijimos: hasta siempre. Pero en su cuaderno, nunca más se escribió.

Encore

November 22, 2009

 

On ne cherche mais on trouve

On rigole et l on s´égaie

Comme un soupir

Notre temps s´écoule

Le déversoir fait son tâche

 

De nos nez à nos gorges

De nos doigts à nos faces

Le brouillard enveloppe

Et éfface nos traces.

 

Juste une photo, un odeur

Quelqu´un qui t embrasse

Aussitôt l instant parvient

L´oublie s´évanouit

La mémoire ne change

La nostalgie reste

Et l´absence étrangle.

 

De Marihelenn à G, novembre 09.

Descubriéndote

October 22, 2009

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Dijo Maruja Torres hace dos lunes que Madrid se desenvuelve entre lo espectacular y lo cutre.

Yo no podría estar más de acuerdo. Me encanta esa mezcla y, por tanto, me encanta Madrid. Ayer salí a correr aprovechando para callejear mi nuevo barrio y, desde luego, no me decepcionó.

Ví a una familia con mesa y sillas en una calle sin salida a tres minutos de la Castellana, a los chicos de vendo oro en la glorieta de Cuatro Caminos y un super spa urbano junto a una peluquería de las que ya no quedan. De esas de clientas octogenarias en las que el olor a laca te sublimeya a quilómetros…

Ví un colegio de primaria donde madres guapísimas con grandes gafas oscuras y obligada perla en la oreja esperaban a su prole junto a un comedor social. Sólo un banco separaba a los negros de las rubias. Sólo un banco y toda una ciudad de contradicciones en la que hay un lugar para todos.

Ví también a la clásica pareja que se encuentra en toda capital o pseudo capital: madre e hija con identificación generacional. Seguro que os suena, la hija y la madre que gastan la misma talla y  pasean de compras monísimas y escandalosamente iguales. La primera viste un poco mayor para su edad, la segunda se esfuerza por no abandonar la treintena. La primera lleva relleno en el susi y la segunda un poco de botox en los labios. La segunda suele ser más rubia.

Esta adorable pareja no es el único modelo social merecedor de un superficial análisis por mi parte pero sí es uno de los descubrimientos que más me han emocionado del paseo.

 Cutre y espectacular fue mi hogar en Francia y, gracias a la ventura, también lo será en Madrid.

Enseñándome un viejo álbum de fotos me dijo: “a veces la nostalgia de los recuerdos es la más fuerte de las cadenas”

September 21, 2009

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Algo cambió ayer. Por vez primera en más de dos años, mi vecino me dirigió la palabra. Fue justo antes de que se abrieran las puertas del ascensor en su piso, el cuarto. Se frotó las manos con nerviosismo y sin dejar de mirarse los pies susurró: “café”.

Atónita ante su cambio de actitud le seguí hasta el interior de su casa, donde me indicó que me sentara en una moderna chaise longue que hacía las veces de sofá. Todo en aquel salón parecía fuera de lugar: los espectaculares cuadros colgados en paredes mugrientas, las impresionantes cortinas rojas aterciopeladas que apenas permitían el paso de la luz, las fotos recién reveladas secando por doquier… Sin embargo, apenas pude concentrarme en la contemplación de la decoración por cuanto las palabras de Ignacio me conmovieron y hechizaron.

Ignacio comenzó a hablar olvidándose de servir el café y mirando sin atención una de sus fotografías.

– Envidio a todas esas personas que viajan con una maleta pequeña, comprando un billete a cualquier sitio y sin tener que facturar. Hubo un tiempo en que yo también devoraba los suplementos de turismo de todos los periódicos y revistas y planeaba exóticas aventuras y descubrimientos. Naturalmente, todo eso acabó el día en que me di cuenta de que mi equipaje era demasiado voluminoso y pesado para pasar siquiera un fin de semana en la sierra.

Inspiró profundamente y añadió, esta vez mirándome fija e intensamente a los ojos:

– Ahora sólo leo las páginas de color salmón y en el supermercado me tienen la bolsa con la comida preparada.

Intenté pensar en algo qué decir, en algo que pudiera reconfortarle y entonces fue cuando medí cuenta de que Ignacio no necesitaba de mi consuelo o mis consejos. Él y yo acabábamos de compartir serenamente un pedacito de intimidad y todo lo que podía ofrecerle era mi compañía y mi silencio.

Pasamos la tarde bebiendo café frío y hojeando distraídamente un álbum de fotos. Como los amigos de toda la vida que desde hacía unas horas éramos. 

And now goodbye

August 25, 2009

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Poetry is with us from the start.

Like loving,

Like hunger, like the plague, like war.

At times my verses were embarrassingly foolish.

But I make no excuse.

I believe that seeking beautiful words

is better

than killing and murdering.

( by Jaroslav Seifert)

 

Poems on the (London) underground. Just beautiful. Es la publicidad que más me ha llamado la atención en el metro desde que en el de Roma vi el siguiente eslogan político: Inmigranti a volonté, non grazie. Adivinad el partido 😉

El afilador

August 20, 2009

 

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Al despertarse aquella mañana tanteó las sábanas con las manos, todavía torpes por el sueño y sonrió al notar que era la única ocupante la gran cama. Le había invadido la felicidad de antaño, cuando ponía el despertador unas horas antes del trabajo y le robaba los minutos al desayuno para poder soñar despierta.

Recordó la casita donde veraneaba de niña, el olor del mar y cómo le despertaba el afilador los martes y los viernes, con su peculiar sonido, antes de que Inés viniera a descorrer las cortinas. Inés solía decirle que era la niña que más remoloneaba al despertarse de todas cuantas había cuidado. Pero ya desde aquella edad bien temprana, ella había intuído que tal vez era la única niña a la que Inés había cuidado. 

Al oir un ruido en la cocina se dio cuenta con desagrado de que ni estaba sola, ni podía permitirse seguir en la cama entregándose al recuerdo y deseó que el ruido del afilador también se oyese en Madrid. 

“Te sangra el dedo”

August 15, 2009

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Una sombra de sobresalto se vislumbró en sus ojos, muy fugazmente. Sin que ninguna nueva circunstancia hubiera sobrevenido, tan sólo por un instante de repentina lucidez, o acaso por una leve sensación que llevaba semanas dormida y despertaba tarde, con la intensidad de una bofetada, se dio cuenta de su equivocación.

Entró en el último vagón de metro y logró hacerse con un asiento entre un anciano triste y un adolescente que, todavía más triste, se consolaba molestando al resto de los viajeros con la música de su teléfono móvil al máximo volumen. Abrió su bolso y sacó su agenda pero acto seguido la volvió a guardar. Buscó de nuevo dentro de su bolso y esta vez sacó una lima. Se limó la uña del dedo índice hasta que le sangró.

“Te sangra el dedo”, observó él cuando ella se hubo quitado el abrigo. Ella asintió distraídamente y se dirigió a la nevera. Sólo había chocolatinas. “Voy a dormir querido. ¡Estoy tan cansada!”

Tan cansada.

Got no words.. but loads of laughs!

August 11, 2009

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